Yadier Molina. (AP)

CHICAGO -- Al entrar al último mes de la campaña regular en grandes ligas llega la ocasión para que dos bateadores con problemas se reivindiquen. También para que un receptor lleve a su equipo a postemporada tras reponerse de una lesión y para que un famoso panda busque otro campeonato.

Yadier Molina, receptor de los Cardenales regresa de una lesión en un dedo. Pablo Sandoval trata de llevar a los Gigantes de postemporada con la fuerza de su bate, mientras que el lanzador Max Scherzer va por buen camino para llevarse el premio Cy Young de la Liga Americana por segundo año consecutivo.

Septiembre ya está en el turno al bate y hay un par de jugadores que conviene seguir durante las últimas semanas de la campaña... y más allá:

RECEPTOR ENCENDIDO: Hubo una sacudida en la competencia por el título divisional en la Central de la Liga Nacional este fin de semana por el regreso de Molina con los Cardenales.

Además del liderazgo y la gran capacidad defensiva que brinda detrás del plato, Molina tiene porcentaje de bateo de .284 y suele estar en el corazón de la alineación de San Luis. Desde el 10 de julio estaba en la lista de inhabilitados debido a un desgarre en el ligamento del pulgar que requirió operación.

Molina volvió para encontrarse con un grupo de lanzadores que ha tenido problemas de lesiones. Los Cardenales adquirieron a los abridores John Lackey y Justin Masterson cuando Molina estuvo fuera y su presencia puede tener un mayor efecto con ese par de pitchers derechos en la alineación.

LA HORA DE KUNG FU PANDA: Los Gigantes están en la pelea por el título de la División Oeste de la Nacional y Sandoval es una de las razones de esto.

El antesalista, quien ya ganó dos títulos de serie mundial con San Francisco, bateó tres imparables e impulsó tres careras el domingo en la victoria de 15-5 de su equipo contra Milwaukee. Finalizó agosto con porcentaje de bateo de .336 con tres carreras y 18 remolcadas.

Los Gigantes tienen posibilidad de asegurar un sitio de comodín y tienen experiencia en ganar títulos pese a no ser los favoritos. Sandoval ganó el premio al Jugador Más Valioso en 2012, cuando los Gigantes ganaron la serie mundial. Su promedio de bateo en 22 partidos de postemporada es de .325 con seis vuelacercas.

EL FUTURO DE MAX: Los Tigres adquirieron al pitcher David Price antes de que se cerrara el plazo para transferencias y luego perdieron a Justin Verlander y Aníbal Sánchez debido a lesiones. Mientras, Max Scherzer siguió con el brazo humeante.

El derecho tiene marca de 15-5 con porcentaje de efectividad de 3.26 y ha abanicado a 220 bateadores en 187 innings y 2/3. La derrota del sábado ante Chris Sale y los Medias Blancas fue apenas la segunda en sus últimas 13 salidas.

Scherzer y los Tigres esperan desplazar a los Reales e Indios en la competencia por el título de la división Central de la Americana. Pero su gran desempeño tras su actuación del año pasado, que le hizo merecedor del trofeo Cy Young, también podría hacer que Scherzer consiguiera un contrato millonario a fines de año, cuando sea elegible para convertirse en agente libre.

UN ÁNGEL EN LOS JARDINES: Ha sido una campaña extraña para Josh Hamilton, quien en diciembre de 2012 firmó un contrato con los Angelinos por 125 millones de dólares.

El Jugador Más Valioso de la Americana en 2010 llevaba buen paso cuando se desgarró un ligamento del pulgar izquierdo al lanzarse de cabeza a la base en un partido contra Seattle el 8 de abril. La lesión lo inhabilitó hasta junio pero desde su regreso no ha sido el mismo.

"Creo que la lesión me afectó a mí, en lo principal", dijo Hamilton hace poco. "Me sentía bien en la primera semana y luego me lastimé y pasé por todo el proceso de recuperación y luego al proceso de batear".

Hamilton se tomó dos días libres a principios de agosto y el manager Mike Scioscia dijo que el jardinero izquierdo tenía problemas con su confianza. Al parecer ese pequeño descanso le ayudó.

Hamilton, de 33 años, dio un sencillo y anotó en la victoria de 8-1 sobre Oakland el domingo. Podría jugar un papel clave en los últimos días mientras los Angelinos tratan de mantener a raya a los Atléticos en la división Oeste de la Americana.

"Tengo un mes por delante. ¿Puedo ser el jugador que quiero? ¿Puedo ser el jugador que me pagan por ser?", dijo Hamilton. "Sí puedo, ¿cómo voy a hacerlo? Iré un juego a la vez y seguiré recordándome que debo ir con calma".