Pablo Sandoval. (AP)

SCOTTSDALE, Arizona -- Pablo Sandoval está concentrado en dos cosas en este entrenamiento primaveral: Poder mejorar su paciencia en el plato y llevar a los Gigantes de San Francisco a otro título de Serie Mundial para así repetir lo vivido en el 2012.

Toda la conversación sobre una inminente extensión contractual y la telenovela de los kilos pasa a un segundo plano cuando el "Kung Fu Panda" practica en el Scottsdale Stadium.

"Este es un año muy importante para mí", dice Sandoval, reflexivo en su casillero. "No estoy pensando en el contrato, estoy pensando en lograr mi meta principal, que es quedar campeón con los Gigantes en 2014. En eso estoy enfocado en estos momentos".

Sandoval habla siempre de metas y objetivos en cada declaración que hace. No es una muletilla. En este momento su nivel de concentración para llegar en plenitud de forma a la venidera temporada del 2014 es alto.

Toda la discusión sobre su contextura física lleva a una interrogante: No obstante su peso, Sandoval ha podido defender con solvencia la tercera base, una de las posiciones más exigentes del béisbol, y mucho más a este nivel.

"He comprobado este Spring Training que tengo mucha fuerza", indicó Sandoval. "No perdí la fuerza muscular. Eso me preocupaba un poco, pero ya me di cuenta de que no es así. He perdido grasa y he ganado masa muscular".

En definitiva, lo que busca el nativo de Puerto Cabello, Venezuela, es repetir la magia que llevó a los Gigantes a coronarse como monarcas del béisbol mayor, encabezados por el propio pelotero, quien ganó el reconocimiento como el Jugador Más Valioso del Clásico de Otoño.

"Buscamos hacer la rutina similar a la que teníamos en 2012", prosiguió Sandoval. "Todo nos salía a nuestro favor porque no había un solo protagonista, sino todo el equipo. Eso nos ayudó a tener un buen conjunto y conseguir ese título".

Para repetir esa hazaña, es fundamental que el "Panda" pueda mejorar sus números con respecto a la temporada pasada, en la cual conectó 14 jonrones. Su poder es importante, pero también lo compensó hace un año con 79 remolques. Obviamente lo ideal sería acercarse a su tope personal de 90, logrado en 2009.

"Trato de tener paciencia en el home plate y buscar pitcheos que pueda batear en contundencia", dijo. "He trabajado en tomar boletos y seleccionar mejores lanzamientos sin perder agresividad en el plato y así alcanzar los objetivos".

Cuando se le preguntó si había algún pitcheo el cual se le hacía más difícil para batear, su confianza salió a relucir.

"¡Ninguno! porque a todos les doy", soltó Sandoval con una sonrisa.