Michael Pineda.

TAMPA, Florida - El 4 de julio del 2011, Scott Sizemore y sus compañeros en los Atléticos se prepararon para un juego ante los Marineros y el derecho Michael Pineda.

A los bateadores de Oakland se les advirtió que estarían enfrentándose a un lanzador con excelente velocidad en su recta y un slider devastador.

Esos datos no ayudaron mucho a los Atléticos. Vistiendo el uniforme de Seattle, el dominicano Pineda ponchó a siete bateadores para lograr su octava victoria en su año de novato.

Si las impresiones de un juego simulado del domingo son indicio de cómo lanzará Pineda este año, es posible que el diestro por fin esté recobrando la forma del 2011.

"Hacía par de años que no lo veía, pero (el domingo) la bola salía muy bien de su mano", dijo Sizemore, ahora con los Yankees durante los entrenamientos de primavera. "Como bateador derecho, ves la bola salir más o menos desde detrás de tu casco, así que es difícil sentirte cómodo en la caja (de bateo)".

En su casillero después del juego simulado, Pineda se rio y exhibió una gran sonrisa, claramente complacido con su progreso. El dominicano tiró el equivalente de dos entradas ante Sizemore y el también quisqueyano Zoilo Almonte. Aunque todavía no hace un lanzamiento durante la temporada regular vistiendo el uniforme de los Yankees, Pineda confía en que hará muchos en el 2014.

"Ya quiero estar con los Yankees", dijo el abridor. "No quiero ir a Triple-A. Pero tengo el control de esa situación, ¿sabes? Quiero estar listo".

Pineda tendrá su primera oportunidad de poner sus argumentos el viernes, ya que está programado para hacer su debut en la Liga de la Toronja en relevo vs. los Tigres. Se espera que tire tres innings, después del abridor Hiroki Kuroda.

"(Pineda) se ha visto muy bien", dijo el manager de los Yankees, Joe Girardi, quien observó la sesión de Pineda. "Todo lo que le hemos pedido, pues él lo ha hecho".

Para la sesión del domingo, no hubo radar. Pero Sizemore estimó que la recta de Pineda estuvo entre 91 y 96 millas por hora. Lo que más complació al dominicano fue su control, incluyendo una recta adentro que le rompió el bate a Almonte.

"Cortó un poquito", dijo el receptor Peter O'Brien. "Cada vez que le he recibido, le he dicho a los otros, 'Parece que ha subido todo en cada ocasión'. Va a ser divertido verlo una vez empiece a tirar en los juegos".

O'Brien recibió a Pineda un poco la temporada pasada en el complejo de liga menor de los Yankees, así que ha podido observar el aumento en la velocidad del quisqueyano y el progreso del slider y del cambio.

En el juego simulado, no hubo batazos duros. Según Sizemore, la estatura de Pineda (seis pies con siete pulgadas) y el ángulo de su brazo les harán difícil a los bateadores derechos tener un turno cómodo.

"(La bola) viene de espalda y tienes la tendencia de abrirte un poco", dijo Sizemore. "Es difícil mantenerte ahí para tratar de darle a la bola de frente".

Según Girardi, el Pineda que observó el domingo se parece mucho más al que pensaban los Yankees que adquirían cuando en enero del 2012 cedieron al venezolano Jesús Montero en un canje de cuatro jugadores entre Nueva York y Seattle.

"Les puedo decir que su material se parece mucho más al que tenía cuando lo adquirimos hace un par de años", dijo el piloto.

Pineda llegó a los entrenamientos del 2012 fuera de forma, reconociendo que pesaba 280 libras y que tenía que perder por lo menos 10. Su velocidad nunca estuvo bien y, para finales de abril, se le había diagnosticado una lesión que requería de una cirugía.

"Es que la bola no estaba saliendo como la habíamos visto a mediados de la campaña (del 2011)", expresó Girardi. "No nos preocupamos al principio de los entrenamientos (de ese año), porque eso se toma un tiempo. Pero (la velocidad) nunca aumentó mucho".

En ese momento, el gerente general de los Yankees, Brian Cashman, dijo que estaba "devastado" con la noticia y la calificó como un "diagnóstico trágico". Pero hay un historial de lanzadores que se han recuperado de dicha lesisón: Chris Carpenter, Curt Schilling y Ted Lilly representan los casos con los mejores resultados.

"Quiero lanzar en el juego y ya veremos qué pasa", dijo Pineda. "Ahora mismo me siento bien".

Los Yankees pensaban que Pineda podía ayudarles al final de la temporada pasada, ascendiéndolo a Triple-A Scranton/Wilkes-Barre. Allí el dominicano tuvo marca de 1-1 con efectividad de 3.86 en seis aperturas.

Aunque terminó la campaña en salud, Pineda no lanzó en Triple-A después del 2 de agosto. El domingo reveló que se sintió "un poco apretado" del brazo al tirar en el complejo de los Yankees aquí en septiembre, pero que eso ya no parece ser un factor.

Ahora, a un año y 10 meses de su cirugía, Pineda por fin se siente preparado para volver a lanzar en un partido.

"Estoy bien emocionado. Fue hace mucho tiempo", dijo. "Vengo practicando, trabajando duro, así que ahora me siento listo. Estoy bien entusiasmado por eso".