Con su victoria, Cuba todavía sigue con vida en la Serie del Caribe. (AP)

ISLA DE MARGARITA, Venezuela -- Gracias a una magistral labor monticular de Vicyohandrys Odelín y tres errores de los Indios de Mayagüez, Villa Clara consiguió el martes la primera victoria de un equipo cubano en una Serie del Caribe desde 1960.

De paso, la tropa del manager Ramón Moré se mantuvo con vida en Margarita 2014. Cuba tiene marca de 1-3 luego de cuatro fechas; en caso de Puerto Rico perder el miércoles a segunda hora frente a Venezuela, también quedaría en 1-3 y los cubanos pasarían a ronda semifinal por encima de los boricuas debido al desempate de la serie particular.

La figura del triunfo de Villa Clara fue Odelín, quien lanzó el primer juego completo en una Serie del Caribe desde el 2010, cuando Nelson Figueroa lo hizo precisamente en Isla de Margarita.

El derecho Odelín permitió apenas dos hits y una carrera en sus nueve entradas, en las que ponchó a cinco bateadores y dio tres bases por bolas al utilizar 132 pitcheos.

"Me sentí en plenas condiciones", dijo Odelín sobre su trabajo del martes. "Estaba bien preparado, entonces le dije al director que quería seguir.

"Dependí de mezclar los lanzamientos desde el primer momento."

Moré tuvo que tomar la decisión de dejar o no a Odelín en el partido con tantos pitcheos en su cuenta, pero al final decidió irse con el veterano hasta el final.

"En el séptimo inning conversé con él", relató el dirigente. "Le pregunté, '¿Terminaste?' Me dijo que no. Y le dije, 'Pues sigue'".

Fue un cambio radical y para bien en cuanto al pitcheo abridor de Cuba se refería. En los primeros tres encuentros de Villa Clara en Margarita, los iniciadores habían permitido un total de 11 carreras-nueve limpias-en apenas 7.2 episodios.

Odelín puso orden el martes.

"(El lunes) en el lobby del hotel él me dijo, 'Soy yo el hombre. Ya, vamos a pitchar'".

Del otro lado, el manager de Puerto Rico, Carlos Baerga, lamentó los errores de su equipo, que resultaron en las dos carreras de Cuba. El derecho Joel Piñeiro lanzó de manera sólida al no permitir vueltas merecidas en 6.2 innings, en los que concedió siete hits.

"Cuando tú le cometes errores al otro equipo, le das oportunidad de anotar carreras, y eso fue lo ocurrió en el día de hoy", dijo el capataz. "También tenemos que quitarnos el sombrero ante al lanzador de Cuba, que dominó y maniató a nuestra ofensiva".