Brian Cashman. (AP)

Los Yankees tuvieron una nómina de US$228 millones en el 2013 y no es secreto alguno que pretenden reducirla a menos de $189 millones en el 2014 para así evitar el "impuesto de lujo".

Esa es la intención.

Pero los Yankees están más interesados en ganar partidos que en ahorrar dinero. Tras hacer pocos movimientos el invierno pasado y quedar fuera de los playoffs en el 2013 por apenas la segunda vez en 19 temporadas, el club de Nueva York está activo ahora.

La franquicia ha ganado 27 títulos de Serie Mundial, pero se ha coronado solamente una vez en las últimas 13 campañas.

Los Bombarderos alegarán que serán fieles a su meta de mantener su nómina por debajo de $189 millones y que están tomando en cuenta los $25 millones que le deberían a Alex Rodríguez el próximo año si al antesalista se le concede su apelación de la suspensión de 211 juegos que recibió el verano pasado.

Pero los Yankees quieren volver a la acción en octubre y no van a quedarse cruzado de brazos esperando un milagro.

El club dejó eso en claro al pactar por cinco años y $85 millones con el receptor Brian McCann, lo cual llena el hueco que creó la partida de Russell Martin como agente libre en el invierno de 2012-13 y la inhabilidad del equipo de encontrar un reemplazo satisfactorio durante el verano.

Con la contratación de McCann, los Yankees ya están comprometidos a pagar aproximadamente $115 millones en salarios en el 2014.

Pero los Yankees enfrentan incertidumbre en la tercera base, ya que no se sabe si Rodríguez será suspendido o no, y en el campo corto, debido a que Derek Jeter tiene 39 años de edad y disputó apenas 17 juegos en el 2013. Por otro lado, el segunda base dominicano Robinson Canó es agente libre y busca un contrato de 10 años y $310 millones.

Con todo respeto a Jeter, los Yankees saben que necesitan otra opción para el campocorto, motivo por el cual el nombre de Stephen Drew ha surgido en las conversaciones acerca del 2014.

Los Yankees no saben qué esperar con respecto a la segunda base, donde su preferencia sería firmar a Canó. Pero el club tiene en mente un contrato de aproximadamente siete años y US$168 millones.

A los Yankees les gustaría resolver ese asunto lo más pronto posible porque no quieren perder tiempo cortejando a Canó y que luego no resulte y sea demasiado tarde para ir tras otros candidatos. El club ha indagado acerca del venezolano Omar Infante, quien sería la segunda mejor opción.

El equipo de Nueva York también sigue adelante en su intento por firmar al agente libre boricua Carlos Beltrán. El club ha sido reacio a ofrecerle más de dos años a Beltrán debido a que el veterano cumplirá 37 años de edad en abril. Preferirían que el acuerdo incluyera una opción para una tercera campaña que dependiera del desempeño del puertorriqueño.

También existen indicaciones de que los Yankees no perderán tiempo alguno en ir tras el japonés agente libre Masahiro Tanaka cuando y si el serpentinero recibe permiso para firmar con un equipo de Grandes Ligas.