Rubby de la Rosa. (David Goldman/AP)

FORT MYERS, Florida - Rubby de la Rosa comenzará la temporada del 2013 en ligas menores debido a que aún está fortaleciendo su brazo tras someterse a una cirugía Tommy John. Pero en lo que va de los entrenamientos, el dominicano de los Medias Rojas ha lucido como todo un ligamayorista y no sería sorpresa alguna si termina ayudando al equipo grande durante la campaña.

De la Rosa estuvo en control el viernes contra los Piratas. En dos entradas en blanco como relevista, cedió un hit y ponchó a dos bateadores.

"Me siento bien y muy cómodo", dijo el quisqueyano.

Aunque la recta de De la Rosa suele alcanzar las 90 y tantas millas por hora, no es eso lo que distingue al derecho.

"Lo más impresionante es la manera en que domina sus pitcheos secundarios, en especial el lanzamiento en cambio", dijo el manager de Boston, John Farrell, tras la victoria de los Patirrojos por 5-2. "Un par de conteos de 3-2, zurdo, derecho, no sólo está dispuesto (a acudir a un lanzamiento secundario), sino que también lo hace con confianza. Y cuando combinas eso con poder, se trata de una combinación poco común.

"Y aunque ha hecho apenas dos aperturas en los entrenamientos, no le da miedo utilizar cualquier pitcheo sea cual sea el conteo. La manera en que ha tirado la bola es muy alentadora".

Ya es obvio por qué De la Rosa era considerado la pieza clave que recibieron los Medias Rojas en el mega-canje con los Dodgers que envió al mexicano Adrián González, Carl Crawford y Josh Beckett a Los Angeles.

Para el ex as de los Medias Rojas, el también dominicano Pedro Martínez, quien ahora funge como un asistente al gerente general del club, De la Rosa se ha convertido en un proyecto muy especial durante los entrenamientos.

"Creo que lo más importante es que se siente muy bien físicamente", dijo Farrell de De la Rosa. "Ha sido muy buen estudiante del (coach de pitcheo boricua) Juan (Nieves) y Pedro. Es un lanzador joven con mucha promesa".