En la coronación de México se utilizaron entre ambos equipos 21 lanzadores. (Andres Leighton)

HERMOSILLO – La final de la Serie del Caribe estuvo repleta de récords y novedades.

El maratón de 18 entradas conquistado por los Yaquis de Obregón (México) por 4-3 sobre los Leones del Escogido (República Dominicana) empató el récord de innings para un juego del Clásico Caribeño. También se jugaron 18 episodos el 2 de febrero del 2007 en un partido entre los Tigres de Aragua (Venezuela) y las Aguilas Cibaeñas (República Dominicana).

El partido del jueves-viernes aquí representa un nuevo récord de duración de un choque de Serie del Caribe, con siete horas y 29 minutos. La marca anterior había sido precisamente aquel juego de Aragua-Aguilas hace seis años en Carolina, Puerto Rico, con 6:13.

Otro récord que se empató en la final de este Clásico Caribeño fue el de las 18 entradas en la receptoría del equipo mexicano por parte de José Félix, quien igualó la cantidad del dominicano Alberto Castillo por las Aguilas en el 2007 en ese mismo partido vs. Tigres.

En la coronación de México se utilizaron entre ambos equipos 21 lanzadores, lo cual la marca del 2 de febrero del 2011, en Puerto Rico, en el partido entre los mismos Yaquis de Eddie Díaz y los Toros del Este (República Dominicana).

Entre esos 21 pitchers, se realizó un total de 501 lanzamientos.