DETROIT - Los Tigres no tenían interés alguno en firmar a Zack Greinke. Sin embargo, Detroit sí quería ver por cuánto firmaba el derecho como agente libre. También estaba atentos Aníbal Sánchez y Justin Verlander.

Ahora que Greinke tiene su pacto de seis años y US$147 millones, hay que ver el destino de los demás agentes libres. Con Sánchez visto por la mayoría de los expertos como el mejor lanzador que queda en el mercado, el venezolano se convierte en el próximo blanco de los equipos. Al mismo tiempo, llega a un punto decisivo el interés de los Tigres en retener al derecho.

Llegando a las Reuniones Invernales de la semana pasada, se pensaba que una firma de Greinke con los Dodgers les convendría a los Tigres, porque pondría al equipo de Los Angeles-el de más disposición de gastar dinero este invierno-fuera de la competencia por Sánchez. Los otros clubes no parecen tener el poder económico de los Dodgers ahora mismo.

Sin embargo, aun con Greinke en las filas de Los Angeles, no se puede presumir que los azules vayan a dejar de adquirir talento.

Además, los Rangers podrían hacer un intento bien serio de fichar a Sánchez, luego de perder la contienda por los servicios de Greinke. Texas necesita pitcheo abridor, mucho más que Los Angeles a esta altura. Hay otros equipos también que buscan más brazos.

El presidente/gerente general de los Tigres, Dave Dombrowski, ha limitado sus comentarios públicos acerca de Sánchez últimamente; sólo ha reiterado que Detroit quisiera renovar con el diestro. Hasta ahora, el único movimiento de alto perfil hecho por los felinos ha sido la firma de Torii Hunter a un contrato de dos años.

El contrato de Greinke no alcanzó los US$160 millones, posibilidad que se había especulado, pero de cualquier manera tiene el mayor salario anual en la historia para un lanzador derecho.

A Sánchez no se le ve como perteneciente a esa categoría, pero el pacto de Greinke sí impactará el mercado del maracayero. En términos de edad, Sánchez sólo tiene cuatro meses menos que Greinke, pero lleva unos 600 innings menos de "millaje". Los Tigres nunca han otorgado un contrato de tantos años como el de Greinke, pero ha habido rumores de que Sánchez podría buscar un acuerdo de hasta seis temporadas.

Si Sánchez se va de Detroit, no se espera que los Tigres busquen otro brazo de la agencia libre. Con Rick Porcello y Drew Smyly completando la rotación, el motivo de los felinos de firmar a Sánchez tiene más que ver con la calidad del venezolano como pitcher que con la necesidad de llenar huecos en el cuerpo de abridores. Parte de la estrategia de Detroit de invertir tanto dinero el pitcheo joven es la habilidad de evitar pagar precios inflados por lanzadores de segunda categoría en la agencia libre.

Es una filosofía que ha rendido dividendos en su máxima expresión con Verlander. El derecho fue la segunda selección global del draft del 2004 y se ha convertido en uno de los mejores abridores-y cuidado si el mejor-abridores de Grandes Ligas los últimos dos años. En el 2012 le faltó un voto para repetir como ganador del Cy Young de la Americana y en el 2011 se convirtió en el primer pitcher de su generación en ganar el premio al Jugador Más Valioso de su liga.

Se aproxima el momento de Verlander de aprovechar su valor en el mercado. Está a dos años de la agencia libre. Le lleva sólo ocho meses a Greinke-Verlander ha tirado más innings que Greinke, pero ha hecho más con ellos.

Si los Tigres pretenden firmar a Verlander a una extensión a largo plazo, su mejor oportunidad podría ser este invierno.

Al igual que con Sánchez, Dombrowski ha dicho muy poco sobre la situación de Verlander, aparte de decir que quisiera mantenerlo como Tigre durante toda su carrera. Al dueño de los Tigres, Mike Ilitch, le gusta contar con muchos estelares en su equipo y Verlander es una estrella nacida en la organización felina.

A Max Scherzer también le faltan dos años para llegar a la agencia libre. No tiene el historial de Verlander, pero viene de la mejor temporada de su carrera. El representante de Scherzer es Scott Boras, a quien no le gusta negociar contratos a largo plazo antes de su cliente llegar al mercado libre.