DETROIT - Brandon Inge no lo pensó mucho, con la excepción de un respire de alivio.

El jardinero derecho de los Cerveceros, Corey Hart, dio un roletazo que dio un mal rebote hacia Inge, obligándolo a reaccionar rápido. Atrapó la bola y tiró a primera para el segundo out del segundo inning. Es el tipo de jugada que los fans han llegado a esperar de Inge.

"Miré, y por poco le quito la vista", reconoció Inge. "Porque pensé que iba al jardín central. No puedo creer que lo atrapé. En el momento, realmente no era nada especial. Pero en el noveno, cada out es especial."

En una noche como ésta, algunos outs son más especiales que otros. Justin Verlander dominó a los Cerveceros para convertirse en el primer miembro de los Tigres en tirar un no-hitter desde que Jack Morris lo logró el 7 de abril de 1984. Con 12 ponches y sólo tres batazos fuera del cuadro, su material fue tan dominante que el simple hecho de poner la bola en juego fue un logro a veces. Pero una serie de joyas defensivas hizo que esta hazaña fuera en equipo.

"Tuvo todos los elementos", dijo el manager de los Tigres, Jim Leyland. "Un par de errores, un par de grandes jugadas. Todo. Todo de un no-hitter."

Algunos, como la jugada de Inge y otra similar de Sean Casey en el tercer episodio, antes de que nadie pensara en un no-hitter. Otras, como la atrapada al deslizarse del venezolano Magglio Ordóñez en el séptimo y un tiro para doblematanza del dominicano Neifi Pérez a su compatriota Plácido Polanco en el octavo vinieron con toda la presión de la historia sobre sus hombros.

"Quieres que te bateen la bola a ti", dijo Casey. "Te da algo de nervios, pero de todas formas quieres ser el que hace la jugada."

Casey manejó un batazo fuerte de rebote de Craig Counsell para terminar el tercer episodio. Verlander no permitió otra bola en juego en los próximos cinco bateadores, ponchando a cuatro y dando una base por bolas. Para la próxima vez que la defensa de Detroit fue puesta a la prueba, ya crecía la presión de un no-hitter.

Verlander había ponchado a Prince Fielder con una curva excelente en el cuarto. Cuando Fielder volvió a batear en el séptimo, la gran jugada de Verlander no fue un tiro, sino una atrapada.

Verlander empezó con una recta. Fielder, sin querer esperar por otro pitcheo rompiente que lo engañara, le tiró a la bola y dio un roletazo por el medio del cuadro. El batazo obligó a Verlander a saltar para fildear y tirar a primera.

Otra recta, otro respiro de alivio, pero la atrapada de Ordóñez fue más grande. Hart, que por poco daba sencillo en el segundo inning, llegó la bola a los jardines por primera vez desde el tercer bateador de Milwaukee del partido. Sin embargo, la línea que dio no iba lejos en el jardín derecho.

"Con Magglio en los jardines, no pensaba que la fuera a atrapar", dijo el manager de los Cerveceros, Ned Yost.

Ordóñez no es el jardinero más rápido, pero ha desarrollado la habilidad de atrapar al deslizarse, y ha mejorado su alcance. Casey sabía esto mientras veía la línea de Hart.

"Pensaba, 'ahí vamos'", dijo Casey. "Pero sabía que el batazo tenía la distancia para llegarle a Maggs. Cuando la atrapó, empecé a saltar de felicidad."

Requirió de un deslizaje de Ordóñez para que el venezolano pudiera colocar su guante por debajo de la bola antes de que picara. Hasta la de Pérez en el octavo, parecía la jugada del juego.

Hace poco más de una semana cuando el dominicano Pérez sustituyó al venezolano Carlos Guillén, que sufría con dolores en la ingle, habló del reto de mantenerse en forma defensivamente si no jugaba mucho. En aquella serie contra Cleveland, su defensa incluyó una parada tirándose y un tiro a segunda para el force-out.

En el partido de Verlander, hizo aún más. Después de la tercera base pro bolas de Bill Hall, Gabe Cross dio un roletazo bien fuerte por el medio del cuadro, tan duro que por poco tumba a Pérez mientras éste trataba de fildearlo.

"Sabía que le había dado bien fuerte, pero cuando miré, iba directo a (Pérez)", dijo Gross. "Pensé que quizás tenía oportunidad de pasarle o saltar por encima de su guante, pero él hizo una buena jugada."

Cuando Pérez se preparó para tirar sentado, Polanco ya estaba en segunda, esperando el tiro. Pérez quizás hasta superó la parada que acababa de hacer al tirar de manera incómoda a segunda.

Polanco atrapó la bola, y luego tiró a primera a tiempo para doblar a Gross.

"Tengo que darle crédito a esos muchachos", dijo Verlander. "Magglio con esa gran atrapada. Neifi y Polanco en ese doble-play."

Si quitas esas dos jugadas, o las de Casey e Inge antes, y Verlander jamás tiene oportunidad de hacer historia en el noveno.

Mientras Verlander era rodeado de reporteros y contestaba las preguntas sobre su no-hitter, se le preguntó a Ordóñez si Verlander le había dado las gracias.

"Lo hará", dijo Ordóñez con una sonrisa. "Ahora mismo está un poco ocupado."